Sabes... La ponzoña que tú inyectaste en mi sangre, se a diluido casi por completo y es que fue demasiada cantidad como para que saliera de manera rápida de mi sangre, tú, tú lo llamaste amor y yo lo llame dolor, por que fue lo que dejaste en mi maldito corazón.. Pero no te preocupes, a pesar de todo no te odio... Tal vez en algunas veces quisiera matarte ó matar todos y cada uno de tus sueños y ver con eso lo infeliz que eres...
No hay comentarios:
Publicar un comentario